La Quebrada de Humahuaca es el décimo lugar mágico 2014 de Argentina según los usuarios.Compone el principal destino turístico y cultural de Jujuy, conjuga una serie de atractivos naturales, históricos y culturales que justifican su designación como Paisaje Cultural en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

La quebrada de Humahuaca en Jujuy, uno de los lugares mágicos 2014 de ArgentinaSon sus cerros multicolores, una cadena de pucarás y una serie de monumentos históricos nacionales, a los que suman celebraciones originarias como el Carnaval y el rito a la Pachamama, los elementos responsables de la gran afluencia turística a la región. Todos ellos, combinados, hacen de la región un lugar mágico que le regala al visitante un sinnúmero de sensaciones para las que tiene que estar siempre dispuesto a experimentarlas.

Desde la geografía, la Quebrada de Humahuaca comienza a 39 kilómetros de la ciudad capital, San Salvador de Jujuy, y se extiende por 177 kilómetros, en el sentido Sur-Norte por la Ruta Nacional 9, hasta la localidad de Tres Cruces, con paradas en nueve pueblos pintorescos e históricos, atravesando pequeños valles cruzados por el Río Grande y enmarcados por cerros que cambian de tonalidad según sus minerales.

Los paisajes increibles de la quebrada de humahuaca en jujuy

El pueblo de Volcán es el primero. Su mayor particularidad es la de ser el límite climático donde, por el casi constante viento, las nubes cargadas de humedad avanzan hacia la Quebrada, o simplemente se transforman en pequeñas pintas blancas que alteran el azul profundo del cielo norteño.

A pocos kilómetros está Tumbaya, a 2094 m.s.n.m., con su capilla del Siglo XVIII y un manantial, donde según la leyenda, bebió San Francisco Solano en su peregrinar por estas tierras. Y por esas cosas del destino, quizás, se transformó en el punto de partida y llegada para miles de peregrinos que ascienden todos los años hasta el santuario de la Virgen de Punta Corral, ubicado entre los cerros por arriba de los 3.500 m.s.n.m.

Lo mágico de este momento, que se presenta sólo en el Domingo de Ramos, es la sensación única de escuchar los acordes de alguna de las bandas de sikuris, solamente interrumpida por el sonido del viento que corre por la pequeña quebrada.

Las serranias el Hornocal, imponente la quebrada de humahuaca en su esplendor

Purmamarca, con el paseo de Los Colorados y el Cerro Siete Colores, apenas a un costado de la b, también entregan su magia todos los días pero el encuentro anual de copleros y copleras brindan una particular sensación cuando sus relatos, pausados y picarescos, nos despojan de toda la tecnología y apuro del siglo XXI haciéndonos sentir más vivos, más de carne y hueso.

La Posta de Hornillos, que data de 1772, es un pantallazo de lo que la Historia relata de la Guerra de la Independencia pero allí nomás, Maimará vuelve a encantar contrastando los vivos colores de los cultivos de flores con el escenario tan particular que es La Paleta del Pintor, otro caprichoso dibujo orográfico, diría un científico, aunque un lugareño asegurará que fue la Pachamama la autora de tales pinceladas.

Tilcara, sin perder su esencia indígena trata de comprender la idiosincrasia de visitantes arribados de distintas partes del mundo, pero a la vez, con sus museos de variadas temáticas, busca enseñarles lo que fuimos y lo que somos como parte de la historia de esta tierra.

El pucará de Tilcara en la quebrada de humahuaca, los paisajes más mágicos de Argentina

Más allá, está el pueblito de Huacalera y su capilla, mudos testigos de un sacrificio sin igual de parte de los leales del general Juan Galo Lavalle, y luego está Uquía, que exhibe con orgullo pinturas irrepetibles de la Escuela Cuzqueña que compiten con la belleza natural del Paseo de las Señoritas.

Y en la última parada, se levanta la ciudad Histórica de Humahuaca, plena de cultura viva transitando por sus callejuelas estrechas y empedradas y que no deja de mostrar el orgullo pleno de compartir su nombre con uno de los lugares elegidos por la Humanidad como parte de su Patrimonio.

Son 177 kilómetros de recorrido pero, la verdad, son miles de años de cultura por conocer, millones de años transformadas en mágicos cerros de colores y formaciones caprichosas, pero todo eso resumido en una sola cosa, la calidez de un jujeño para compartir su historia al recibir al viajero.

fuente y más info: turismo.jujuy.gov.ar

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